“Cuando no existe autocrítica en la sociedad, tampoco existe la autorregulación”
“Cuando no existe autocrítica en la sociedad, tampoco existe la autorregulación”
“Cuando no existe autocrítica en la sociedad, tampoco existe la autorregulación”
“Cuando no existe autocrítica en la sociedad, tampoco existe la autorregulación”
“Cuando no existe autocrítica en la sociedad, tampoco existe la autorregulación”

El doctor Johan Leuridan Huys, decano de la Facultad de Ciencias de la Comunicación, Turismo y Psicología de la Universidad de San Martín de Porres, participó en el seminario internacional “Medios de Comunicación, Autorregulación y Derecho a la Información”, donde destacó la importancia de la ética en la formación de los comunicadores.

En el evento académico, organizado por la presidencia del Congreso de la República, el doctor Johan Leuridan aseguró que existe una pérdida de valores en la sociedad. Un problema ético que no solo se observa en los medios de comunicación, sino que se da en todos los niveles, empezando por la familia y la escuela.

Cuando no existe autocrítica en la sociedad, no existe la autorregulación

Y es que, según indicó, esta crisis de valores incentiva el individualismo y a su vez elimina la autocrítica. Una sociedad sin autocrítica, también es una sociedad sin autorregulación, aseveró. “Algunas personas creen que la ética no debería existir porque es innecesaria o muy aburrida”, sostuvo el decano de la FCCTP.

Discurso:

 

 

La ética a través de la historia
Para el doctor Leuridan, los antecedentes del tema ético fueron planteados por Aristóteles, quien se preguntó cómo un hombre puede ser virtuoso, es decir, tener valores. La conclusión fue que las personas buscan su realización y, por medio de la razón, saben distinguir entre el bien y mal.

Con el transcurso del tiempo, el cristianismo afirmó que el fundamento de la ética tiene como principio el amor. ‘El amor es la buena voluntad de buscar el bien del otro, una virtud que se incorporará en la moral’, señaló.

En la modernidad, la ética se limitó a la voluntad o libertad de la persona. La decisión era estrictamente personal y autónoma. Ya en el siglo XX, los grandes filósofos alertaron que no se podía conocer la diferencia entre el bien y el mal. Es aquí precisamente que surge el individualismo, generando así la pérdida de los valores.

Una persona individualista no tiene autocrítica

“Una persona individualista no tiene autocrítica porque todo lo que hace para sí mismo es un bien. Cuando no existe autocrítica en la sociedad, no existe la autorregulación, lo que lo medios reclaman y no se hace. El hombre actual no distingue entre el bien y el mal”, concluyó el doctor Leuridan.

En el seminario internacional también participaron Roberto Mejía Alarcón, rector de la Universidad de Periodismo Jaime Bausate y Meza y los periodistas Justo Chávez Espinoza y Dennis Vargas Marín.

Fotos: Facultad de Ciencias de la Comunicación y Congreso de la República